Como tarea para esta clase teníamos que redactar "con nuestro puño y letra" una carta de desamor. Al principio, honestamente, no entendí cuál era la finalidad del profesor, hasta el final de la clase, por supuesto. En mi caso, no comprendí el ejercicio como una tarea tan personal, expresando por escrito la vivencia de una rúptura. En lugar de escribir una carta desde mi experiencia, lo hice poniéndome en la piel de otras personas, incorporando incluso aspectos intertextuales en relación a escritoras como Sylvia Plath o personajes literarios como Yerma y, además, la quise realizar con un prosa más poética y con un lenguaje que no es el actual. Sin embargo, el tema de la rúptura que expreso en la carta sí que podría serlo. No es una carta que pudiese escribir ahora mismo desde mi experiencia, pero sí se refleja en ella parte de mi personalidad y mis miedos, también mis gustos, aunque no estén expresos de forma directa. Considero que es complicado ponerse en la piel de otros ...
Viaje con destino a la Educación Secundaria. Una futura docente apasionada de las letras.