En esta tercera sesión se terminaron de leer las cartas que no dio tiempo en la clase anterior. He de decir, que estos compañeros ya sabían el reto al que se enfrentaban y pudieron controlar mucho más su lectura. Después, el profesor nos reveló su plan, el objetivo de esta actividad que a priori podría parecernos un simple ejercicio más. Como ya anoté en la entrada anterior, la finalidad del profesor era conocernos un poco más, poder individualizarnos y conocer de forma menos generalizada el carácter de este grupo. Personalmente, considero que ha sido una muy buena idea incluso para nosotros como alumnos y compañeros, ya que hemos conseguido conocernos un poco más y detectar datos que en una simple biografía inicial no se perciben. Además, debido a las circunstancias de este año que nos impiden coincidir la mayoría de veces todos los compañeros, me ha parecido fundamental este tipo de actividad.
La otra parte de la clase se destinó para hablar sobre las necesidades del alumnado y también la forma en la que se comunicaban actualmente. Por ejemplo, el uso de la cortesía en contextos más específicos, y cómo dicho uso actualmente se estaba perdiendo. También, hablamos del empleo de la cortesía según el país procedente, su cultura, costumbres, etc; y abrimos debate sobre qué país es más cortés según nuestra perspectiva. Otro de los temas que se plantearon es el nivel de competencia de la lengua. Aquí nos planteamos el nivel que tendrían los alumnos de 4º de la ESO en español. En general consideramos que el nivel podría ser B1-A2. A raíz de esto también pudimos descubrir que un dominio nivel C2 de la lengua solo lo tienen aquellos nativos que hayan estudiado una filología de dicha lengua. Finalizando así la clase, y aprendiendo que en mi caso tengo nivel C2 en lengua española, a pesar de no saber pronunciar la consonante rótica vibrante bajo presión.
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